Este es el segundo de la serie de blogs sobre analítica y workflow. En nuestro último blog hemos definido el papel del workflow o flujo de trabajo en una solución analítica y por qué es esencial. En este blog analizaremos la diferencia entre un workflow real y lo que normalmente se entrega con las soluciones analíticas.
Workflow vs menús
La mayoría de los sistemas analíticos actuales proporcionan un control mediante el uso de scripts y menús, y mediante un proceso de aprobación. Esto funciona cuando el workflow o flujo de trabajo es sencillo y donde las respuestas siguen un orden establecido.
Pero ¿qué sucede si el siguiente paso en un proceso es condicional? Por ejemplo, un análisis de la previsión de ventas que oscila entre 5-10% por debajo del presupuesto, es posible que quiera que el sistema analítico solicite al usuario un desglose más detallado. Pero si la variación es mayor que esto, entonces la respuesta puede ser desencadenar un nuevo re-plan para ese departamento en concreto.
Otro ejemplo es cuando se establecen los presupuestos. Aquí el presupuesto de ventas y marketing dependerá de cuándo se pueden producir los bienes, que a su vez depende del tamaño del presupuesto de ventas y marketing y la disponibilidad del personal. Este conjunto 'circular' de actividades puede necesitar un par de rondas antes de que pueda establecerse un presupuesto realista para todos los departamentos involucrados.


